Las cosas no son ni buenas ni malas; el poder de decidir cómo las vivimos depende de nosotros.

Así que no se trata de aprender lo aquí expuesto si no que se trata de EXPERIMENTARLO, de autoaplicarlo., es una experiencia, y lo único que puedo hacer yo es explicar mi experiencia y cada uno la tiene que vivir y experimentar a su manera.

Las ideas que seguimos exponiendo te seguirán pareciendo como muy difíciles de creer.

Practicar espiritualidad o física cuántica es una patada a las neuronas, una patada al ego… aunque el ego se va a resistir. El ego no lo podemos deshacer, el ego se deshará. Hay que saber gestionarlo, nada más. En la medida que vayamos ampliando la consciencia, el ego irá perdiendo su relevancia.

Algunas de las ideas te resultarán muy difíciles de creer, mientras que otras, tal vez, te parezcan muy sorprendentes, lo único que se te pide es que NO las JUZGUES.

Una de las cosas que a nos asombran es que el ser humano dice: “yo soy escéptico.” ¿Qué quiere decir soy escéptico? (*)

Yo también soy escéptico y les pido a Vdes. que también lo sean. Pero escéptico no quiere decir: no me creo nada a ultranza. Escéptico es algo así: esto es nuevo para mi y me cuesta creerlo, pero NO lo JUZGO. Está el escéptico que JUZGA, que se cierra en banda y todo lo que no pueda ver, oir o tocar, no existe. Y esto no es así.

 (*) Escéptico: Del latin medieval. scepticus, y este del griego σκεπτικός skeptikós; propiamente “pensativo, reflexivo”, alguien que no cree o afecta no creer.