Como nosotros resonamos con el universo, el universo nos da información que hace que nuestra vida se transforme. Las curaciones espontáneas son personas que recuperan su coherencia lumínica. Rompen con sus esquemas, dejan entrar en su interior la nueva luz que los salve. Nuevos fotones de información: si yo me encierro en  mi verdad, en mis creencias y en mis valores, sino me vacío de vino viejo, no me puedo llenar de vino nuevo….

Por eso cuando alguien se cura espontáneamente de una enfermedad, el científico ortodoxo no quiere saber nada, el más sencillo o humilde dirá “pon una vela a la virgen”. “Si no llega a ser porque te lo diagnostiqué yo, pensaría que el que lo hizo estaba borracho”.

Y hay personas que no se curan ni a la de dios… ¿Por qué?  Porque no cambian, no se cuestionan. Y… ¿cual es su respuesta? “Ah! ya lo sé”.

Y ¿de qué te sirve apuntare al gimnasio sino vas?   ¿de qué te sirve saber, si no practicas?

Es como si te pica la nariz y te rascas los pies….

 

Hay un experimento de Vladimir PoponinEl efecto fantasma del ADN” experimento del efecto del ADN sobre los fotones.

Al colocar una muestra de ADN en un recipiente al que se le había hecho el vacío y solamente quedaban fotones, estos se reordenaron según la estructura del ADN. Cuando se quitó la muestra, los fotones seguían manteniendo la estrucutruara del ADN. Habían recibido la información y estos la guardaban.

Conclusión: EJERCEMOS UNA INFLUENCIA DIRECTA SOBRE EL MUNDO QUE NOS RODEA.

Cogen una muestra de ADN de una persona, lo ponen a 200 mts., la persona experimenta unas emociones, y el ADN reacciona a los 200 mts….

Cualquier persona con la que hayan tenido contacto morirá con ustedes. Cada vez que mantenemos relaciones sexuales, una parte de la información de la persona se queda, porque lo que se une no puede desunirse. Y esto es el EFECTO de la NO LOCALIDAD. Cuando un foton se pone en contacto con otro foton, por mucho que se separen, siempre van a estar unidos y esto significa que si uno reacciona aquí, el otro reacciona allí al instante, demostrando que hay cosas que van más rápido que la velocidad de la luz. Porque lo que está unido jamás se puede desunir. La información siempre la retenemos.