Como nosotros resonamos con el universo, el universo nos da información que hace que nuestra vida se transforme. Las curaciones espontáneas son personas que recuperan su coherencia lumínica. Rompen con sus esquemas, dejan entrar en su interior la nueva luz que los salve. Nuevos fotones de información: si yo me encierro en  mi verdad, en mis creencias y en mis valores, sino me vacío de vino viejo, no me puedo llenar de vino nuevo….

Por eso cuando alguien se cura espontáneamente de una enfermedad, el científico ortodoxo no quiere saber nada, el más sencillo o humilde dirá “pon una vela a la virgen”. “Si no llega a ser porque te lo diagnostiqué yo, pensaría que el que lo hizo estaba borracho”.

Y hay personas que no se curan ni a la de dios… ¿Por qué?  Porque no cambian, no se cuestionan. Y… ¿cual es su respuesta? “Ah! ya lo sé”.

Y ¿de qué te sirve apuntare al gimnasio sino vas?   ¿de qué te sirve saber, si no practicas?

Es como si te pica la nariz y te rascas los pies….

 

Hay un experimento de Vladimir PoponinEl efecto fantasma del ADN” experimento del efecto del ADN sobre los fotones.

Al colocar una muestra de ADN en un recipiente al que se le había hecho el vacío y solamente quedaban fotones, estos se reordenaron según la estructura del ADN. Cuando se quitó la muestra, los fotones seguían manteniendo la estrucutruara del ADN. Habían recibido la información y estos la guardaban.

Este Experimento, fue conducido por el físico ruso Vladimir Poponin a comienzos de los años 90 y finalizó en EEUU.

Poponin quería investigar la relación entre el ADN humano y los fotones.

El ensayo consistía en vaciar completamente un tubo de vidrio sacando todo el aire de el. Sin embargo, sabemos que solo pueden quedar dentro las pequeñas partículas de luz (fotones).

Así pues Poponin, midió la distribución de los fotones dentro del tubo. Esta parte del experimento no mostró sorpresas, porque los fotones estaban distribuidos de forma aleatoria dentro del tubo. Como era de esperar.

La siguiente parte del experimento es realmente interesante. Colocó ADN humano dentro del tubo y cuando volvieron a medir los fotones, estos estaban alineados con la cadena de ADN humano.

EL ADN TENIA EFECTO SOBRE LAS PARTÍCULAS QUE COMPONEN NUESTRO MUNDO.

Algo dentro de nosotros tiene efecto en el mundo que nos rodea. Esta prueba lo verificaba por primera vez en un laboratorio.

El siguiente paso del experimento es aun más interesante, porque cuando removieron el ADN del tubo, ellos esperaban que los fotones volvieran a esparcirse aleatoriamente. Pero lo que ocurrió es que los fotones permanecieron alineados aun cuando el ADN no estaba en el tubo.

Nada en nuestra física podía explicar ese comportamiento. Este experimento se denomina el ADN fantasma.

Lo que dice este es que nuestro ADN se comunica con las partículas que conforman nuestro mundo. Estos paquetes de energía que subyacen a toda la materia se comunican con nuestro ADN a través de este campo que previamente no habíamos reconocido

Conclusión: EJERCEMOS UNA INFLUENCIA DIRECTA SOBRE EL MUNDO QUE NOS RODEA.

Cogen una muestra de ADN de una persona, lo ponen a 200 mts., la persona experimenta unas emociones, y el ADN reacciona a los 200 mts….

Cualquier persona con la que hayan tenido contacto morirá con ustedes. Cada vez que mantenemos relaciones sexuales, una parte de la información de la persona se queda, porque lo que se une no puede desunirse. Y esto es el EFECTO de la NO LOCALIDAD. Cuando un foton se pone en contacto con otro foton, por mucho que se separen, siempre van a estar unidos y esto significa que si uno reacciona aquí, el otro reacciona allí al instante, demostrando que hay cosas que van más rápido que la velocidad de la luz. Porque lo que está unido jamás se puede desunir. La información siempre la retenemos.